Al recorrer la exposición de Matisse en el Thyssen no dejaba de pensar en cuánto le han copiado. ¿Tan fácil es?
En El reflejo, la modelo no parece la misma de perfil. He aquí una cuestión que me deja siempre pensativa: nadie se parece a sí mismo cuando se pone ante el espejo. Hacemos muecas buscando una simetría que no existe. Hay quien tiene la cara redonda y a la vez un perfil anguloso.
Henry James era el tipo de escritor que cuando pensaba una frase bonita la apuntaba, y le iba añadiendo oropeles hasta alargarla mucho (leído en El Mundo).
Mi trabajo favorito es el opuesto: partir de una frase cargada de oropeles y depurarla hasta que cada palabra sea imprescindible. Le quito los ademases, sin embargos, no obstantes, peros que no son peros, asíes, asimismos, giros televisivos y aturullamientos. El resultado ideal es una frase tan bien escrita que no reparas en el estilo.
La frase que da título al post se repitió varias veces en una entrevista que realicé hace unas semanas. Se me quedó grabada y hoy la vuelvo a escuchar en la audioguía de la exposición de Sorolla en el Museo del Prado. Es el título del cuadro “riberiano” que veis abajo, y a su vez aparece en el libro que lo inspira: Flor de mayo, de Vicente Blasco Ibáñez. La pronuncia una madre que ha perdido a su hijo en el mar.
Las personas sensibles suelen salir de los conciertos con aire de haber recibido una gran paliza.
Lo dice Josep Pla en El cuaderno gris, hace un año convertido en blog por iniciativa de Xarxa de Mots. Seguirlo cada día, fecha tras fecha, es como tener a un corresponsal en el pasado al que no se le escapa ni un detalle.
Yo he salido abrumada -que no apaleada- de la exposición. La celebración regionalista de la segunda planta es difícil de digerir, pero todo lo demás me ha entusiasmado. ¿Tendrá que ver que soy valenciana y se me anula el espíritu crítico? Esa luz la conozco, y qué bien la plasma. ¿Quién la pinta mejor? Quiero la bata rosa -el moño ya lo llevo-, mis antepasados hacían espardenyes como las que llevan los pescadores y el perfil fenicio me resulta familiar porque lo veo en el espejo desde que tengo uso de razón. Su visión apacible también va conmigo.
¡Y aún dicen que el pescado es caro!, de Joaquín Sorolla
Takashi Murakami y Yoko Ono se entrevistan al alimón en Interview Magazine.
Él quería dedicarse al manga cuando llegó a Nueva York, y ella se resiste a creer que tiene 72 años. Se reconoce en la protagonista de una película japones, que es una anciana cuando su pensamiento es fragmentario, y una joven cuando es capaz de articularlo de forma ordenada y coherente.
En un momento, Yoko Ono habla de esa nueva discriminación que sufren los que rebasan cierta edad:
Lo que me sorprende ahora es que, a pesar de que el racismo o el sexismo perviven, hemos mejorado, sobre todo en entornos artísticos. Y justo cuando pensaba que podría descansar, me encuentro con que ahora te discriminan por la edad.
Dice Carmen Alborch en EPS: Ésta es también mi época, toda tu vida es tu época.
Es lamentable que la inteligencia política del hombre esté 100 veces menos desarrollada que su inteligencia científica.
Dice Luis García Montero en Inquietudes bárbaras que son las obras de ficción las que crean las imágenes que almacena nuestra memoria sobre acontecimientos del pasado o sobre épocas históricas.
Las ocasiones de hacer pensar a los hombres siempre son buenas.
Las pruebas nucleares de Corea del Norte me traen imágenes de una de mis últimas lecturas: Hiroshima mon amour, de Marguerite Duras. En este guión que llevaría al cine Alain Resnais tanto los diálogos como las acotaciones son fragmentarios, oníricos, como gestados segundos después de explotar la bomba en la ciudad que le da título.
Un hombre está muriendo porque hace años que no puede dormir…
Soñar que no ha pasado, querer dormir para no recordar, no pensar en el horror pero soñar con él invariablemente, y, al final, hallar esperanza:
Panorámica de una foto de Hiroshima tomada después de la bomba, un “desierto nuevo”, sin ninguna semejanza con los demás desiertos del mundo (…) Al segundo día, dice la historia, determinadas especies animales resurgieron de las profundidades de la tierra y de las cenizas.
Un Saramago de plastilina, un 4×4 rosa, un escarabajo pelotero y una margarita inmensa en esta animación que nos ha descubierto hoy el propio autor en su blog:
No lo sabía: leo en The Guardian que Cats, el archiconocido musical de Andrew Lloyd Webber, está inspirado en una obra de T.S. Eliot, Libro de los gatos sensatos de la vieja zarigüeya*.
Y descubro también que tras la tormentosa relación con Viv (Vivien Haigh-Wood) protagonizó una historia conmovedora junto a Valerie Fletcher que me recuerda a Lo que queda del día, esta vez con final feliz.
Un poema gatuno de Eliot:
Cómo llamar a un gato
Ponerle nombre a un gato es harto complicado, desde luego no es un juego para los muy simplones. Pueden pensar ustedes que estoy algo chiflado cuando digo que al menos ha de tener tres nombres. Lo primero es el nombre que le damos a diario; como Pedro, Alonso, Augusto o Don Bigote; Como Víctor o Jorge o el simpático Paco. Todos ellos son nombres bastante razonables. Los hay más bonitos y que suenan mejor para las damas y los caballeros, como Admetus, Electra, Démeter, o Platón, pero todos son nombres demasiado discretos. Y un gato ha de tener uno más especial, que sea peculiar, algo más digno. ¿Cómo, si no, va a alzar su rabo vertical o atusar sus bigotes y mantenerse altivo? De nombres de este tipo os puedo dar un quórum como son Mankostrop, Quoricopat o Qaxo, también Bamboliurina o, si no, Yellylorum, son nombres que jamás compartirán dos gatos. Pero a pesar de todo, nos queda un nombre más, y ése es el que tú nunca podrás adivinar, el nombre que los hombres jamás encontrarán. Que SÓLO EL GATO LO SABE y no confesará. Si un gato ves en meditación, el motivo nunca te asombre. Su mente está en contemplación de la Idea Una de su nombre. Su inefable, efable, efainefable, único, oscuro, inescrutable Nombre.
* Zarigüeya: Mamífero marsupial de tamaño mediano o pequeño y aspecto que recuerda a la rata. Las extremidades tienen cinco dedos y las de atrás el pulgar oponible; la cola es prensil, lisa y desnuda. Es mamífero nocturno y omnívoro, que hace nido en los árboles y su preñez dura trece días
Me admira de los lingüistas la precisión al elegir las palabras. ¿Quién podría hacerlo mejor? Inés Fernández Ordóñez, académica de la lengua española, explica así las deficiencias en el uso del español:
La salud de una lengua viene determinada en gran medida por el número de hablantes que tiene, y el español, como lengua que hablan millones de personas, tiene una salud estupenda. Otro problema diferente es si el dominio de la lengua de la cultura escrita se ha empobrecido en los últimos años.
Sobre el laísmo, el leísmo y el loísmo:
Creo que la gente debe hablar según el sistema pronominal que tiene por su lugar de nacimiento. La Academia no recomienda ciertos sistemas porque no tienen una implantación mayoritaria en el mundo hispanohablante, y el más generalizado es el que distingue el caso de acuerdo con la posición sintáctica del objeto. Pero no soy prescripcionista, creo que son formas alternativas de hablar que corresponden al lugar en el que uno ha nacido.
"Yo no soy responsable de que me atraigan simultáneamente el campo y la ciudad, la tradición y el futuro; de que me encante el arte nuevo y me extasíe el antiguo; de que me vuelva loco la retórica hecha, y me torne más loco el capricho de volver a hacérmela -nueva- para mi uso personal e intransferible" (Gerardo Diego).
@shadowway Se referirá al típico "primer libro en el que cuento la historia de mi familia y mis traumas y ya no me queda nada más que decir" 16-06-2009
«Malevo» y «ambientólogo», las palabras más votadas entre los internautas (¿eing?) http://tinyurl.com/nvkal916-06-2009
2La escritura no puede convertirse en un desahogo biográfico" (Luis García Montero) http://tinyurl.com/mwtx5q15-06-2009