Skip to content

Mes: Enero 2002

This is just to say

I have eaten

the plums

that were in

the icebox

and which

you were probably

saving

for breakfast

Forgive me

they were delicious

so sweet

and so cold

William Carlos Williams cantando a las pequeñas cosas en 1962. Una delicia para el oído, un soplo de tranquilidad.

Deja un comentario

Después de la guerra

Tras vanos intentos de publicar este post en tintachina, lo anoto aquí. Virginia Woolf lo escribió inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, y ahora lo reproducimos recordando la “burbuja” de la nueva economía.

Antes de la guerra, en un almuerzo como éste, la gente hubiera dicho exactamente las mismas cosas, pero hubieran sonado distintas, porque en aquellos días las acompañaba una especie de canturreo, no articulado, sino musical, emocionante, que cambiaba el valor mismo de las palabras.

Deja un comentario

Nevermore

Hagamos memoria. Una noche lúgubre. Un hombre desvelado clama por Lenore. Un terrorífico cuervo se posa sobre la escultura de Palas Atenea que hay en su alcoba. El hombre le observa e interroga. Atrapado bajo su sombra mortal, sólo es capaz de obtener una respuesta del cuervo: Nevermore.

El 29 de enero de 1845 Edgar Allan Poe publica su célebre poema The Raven (El cuervo) en el New York Evening Mirror. Once upon a midnight dreary…

Deja un comentario

Colette

Sidonie-Gabrielle Colette, más conocida como Colette, nació el 28 de enero de 1873 en Saint-Sauveur-en Puisaye, un pequeño pueblo de la Borgoña rodeado de campos de trufas que la escritora recordó con cariño en su Sido.

Más que una gran autora, Colette fue una mujer cuya vida era pura literatura. Actuó en el Moulin Rouge, fue amante de d’Annunzio y durante la Primera Guerra Mundial acondicionó su propiedad de St. Malo para atender a los heridos. La nombraron caballero de la Legión de Honor en 1920 y fue la primera mujer admitida en la Academia Goncourt.

Su serie de novelas sobre las picardías de Claudine se adelantó al fenómeno Harry Potter: el jabón Claudine, los cigarros Claudine o el perfume Claudine se podían comprar en Francia durante los primeros años del siglo pasado. Vicente Minelli llevó al cine en 1958 su novela Gigi.

Deja un comentario

De gustibus non est disputandum

Gran teórico de la estilística, Dámaso Alonso decía que el fin de una obra literaria no es ser sometida a un análisis científico, sino simplemente ser leída y “directamente intuida”, entendida la intuición como un “acto de amor”. Cada objeto literario es único, como cada creador, y en captar esa singularidad es en lo que consiste la metodología estilística. También cada lector es único, añadimos, y, como diría el caballero Tristam Shandy, De gustibus non est disputandum (“sobre gustos no hay nada escrito”).

Deja un comentario

El camino de las palabras

Grandes autores han indagado en la brecha que separa el mundo de los hechos del mundo de las palabras. A ese espacio se refiere Proust cuando explica en El mundo de Guermantes que “sentimos en un mundo; pensamos, denominamos en otro; podemos establecer entre ambos una concordancia, pero no colmar el intervalo que los separa”.

Siempre más visceral, Faulkner puso en boca de Addie Bundren, ya muerta, en Mientras agonizo, estas palabras: “Pensé que las palabras ascienden derechas como una tenue línea, ligera e inofensiva, mientras que los hechos se arrastran horriblemente pegados al suelo, de forma y modo que, al poco rato, no hay modo de pisar a un tiempo esas dos líneas…”

Deja un comentario

Oda a Newland Archer

A una adaptación al cine de Henry James habría que pedirle la contención (y el reparto) de La edad de la inocencia. Newland Archer es un personaje absolutamente jamesiano, no sólo por el apellido… y Edith Warthon, que nació hace hoy 140 años, una pobre imitadora cuya novela se eleva con esta cinta hasta las alturas que ella hubiera querido alcanzar en su escritura.

Deja un comentario

Los placeres y los días

En esta obra impresionista de 1896, cuyo título tomó de Hesiodo (Los trabajos y los días), Marcel Proust incide en la reflexión sobre la fuerza poética del pasado con la agudeza que le caracteriza: Dicen que la Muerte embellece a quienes hiere y exagera sus virtudes; en general, más bien era la vida quien no les hacía justicia.

Deja un comentario

Día chejoviano

Un 17 de enero de 1860 Anton Chejov nacía en Taganrog (Rusia). En la misma fecha, pero de 1904, El jardín de los cerezos se estrenaba en Moscú en un montaje de Stanisklavski.

En el relato Tres rosas amarillas, que da título a su libro, Raymond Carver reconstruye los últimos días del dramaturgo. Justamente este relato poco tiene del realismo sucio que hizo famoso a Carver.

Deja un comentario

El París de Quasimodo

He aquí una ilustre ejercicio de imaginación histórica: Notre-Dame de Paris. El 15 de febrero de 1831 Victor Hugo terminó de escribir esta novela, que había empezado tan sólo cuatro meses antes.

El gótico más amenazante enmarca las andanzas de Quasimodo y Esmeralda, personaje con una fuente directa de inspiración: Preciosa, La Gitanilla de Cervantes. En París preparan ya los actos que conmemorarán este año el bicentenario de Hugo.

Deja un comentario