Skip to content

Mes: Junio 2002

Mi piano azul

Un acontecimiento extraliterario de alcance Mundial me ha llevado a recordar a algunos de los autores alemanes que más me han conmovido. Else Lasker-Schüler es, en poesía, la autora germana que con más cariño recuerdo.

Su expresionismo es dulce y claro, si bien una pronunciada veta religiosa lo aleja, para mi gusto, de la pureza que esperas encontrar entre tanto azul. Este es el poema que da título a su poemario más conocido, Mi piano azul:

Tengo en casa un piano azul
Aunque no sé ninguna nota.

Está a la sombra de la puerta del sótano
Desde que el mundo se enrudeció.

Tocan cuatro manos de estrella
-La mujer-luna cantó en la barca-,
Ahora bailan las ratas en el tecleo.

Rota está la tapa del piano…
Lloro a la muerta azul.

Ah, queridos ángeles, abridme
-Comí del pan amargo-
A mí con vida la puerta del cielo-
Incluso contra lo prohibido.

Else nació en Wuppertal-Elberfeld en 1876. Emigró a Palestina para huir del nazismo, y allí murió en 1945.

Deja un comentario

Historia de fantasmas

Anoto aquí la historia de fantasmas que el arzobispo de Canterbury me contó en Addington (…); un mero boceto, vago, general, impreciso, puesto que no otra cosa le había referido (…) una dama que no poseía el arte de narrar ni claridad alguna. Es la historia de unos niños (…) que, muertos presumiblemente los padres, quedan al cuidado de sirvientes en una vieja casa de campo. Los sirvientes, malvados y corrompidos, corrompen y depravan a los niños; los niños se vuelven viles, capaces de ejercer el mal en un grado siniestro. Los sirvientes mueren (…) y sus apariencias, sus figuras, vuelven para poseer la casa y a los niños, a quienes parecen tentar y a quienes invitan y convocan desde más allá de lugares peligrosos, el profundo barranco tras una cerco derruido, etc, de modo que al entregarse a su poder los niños pueden destruirse, perderse. No se perderán mientras alguien los mantenga alejados; pero estas malignas presencias insisten una y otra vez, intentando hacer presa de ellos. Es cuestión de que los niños “vayan hacia allá”. La pintura, la historia, es demasiado oscura e inacabada, pero inspira la realización de un efecto extrañamente horripilante. Ha de contarla -es tolerantemente obvio- un testigo u observador externo. “

Henry James escribió estas líneas en su cuaderno de notas el 12 de enero de 1859. El resto ya lo conocemos : o )

Deja un comentario

Soneto 73

Vuelven las efemérides (prima). El 29 de junio de 1613 se incendió The Globe, el teatro donde se estrenaron las principales obras de Shakespeare (¿el que recrean en Shakespeare in Love?). Si el soneto XXIII es el mejor de Garcilaso, en el caso de Shakespeare se dice que es el LXIII. Ahí va, en español:

Puedes contemplar en mí esa estación del año

en que las hojas amarillas, unas cuantas o tal vez ninguna,

penden de las ramas que tiemblan bajo los vientos fríos,

coros desnudos y desolados, donde poco ha cantaban gentiles ruiseñores.

Ves en mí el crepúsculo del día,

cuando se funde en el ocaso tras la puesta del sol,

y que extingue poco a poco la sombría noche,

segunda persona de la muerte, que sella todo con el reposo.

Ves en mí el resplandor de un fuego

que yace sobre las cenizas de su juventud,

como sobre el lecho mortuorio en que debe expirar,

consumido por la llama que le nutría.

He aquí lo que percibes,

que robustece más tu amor,

para amar tiernamente lo que habrás de abandonar dentro de poco.

Aquí hay buenas traducciones de los mejores sonetos de Shakespeare.

Deja un comentario

Irremediablemente

Sigo queriendo ahondar en la alegría, en sus orígenes. Claudio Rodríguez incluye en Alianza y condena (1965) este poema, que titula “Lo que no es sueño”.

… la alegría

es agria, seca, nueva,

lo único que tiene

verdadero sentido.

¿Por eso choca, por ser agria y seca? Casi siempre se está triste con motivo, pero, ¿tiene que haber un motivo para estar alegre? Suena extravagante, pero creo que los motivos de la alegría pueden llegar a ser más sutiles, intrincados y profundos que los de la tristeza. Y sigue:

Déjame que con vieja

sabiduría, diga:

a pesar, a pesar

de todos los pesares

y aunque sea muy dolorosa y aunque

sea a veces inmunda, siempre, siempre

la más honda verdad es la alegría.

A lo mejor habría que empezar explicando qué es la alegría. O que no es. Seguramente es distinta para cada uno. Me gusta diferenciarla de la felicidad, de la frivolidad y del chiste. Sería algo así como (sigue Claudio):

La que de un río turbio

hace aguas limpias,

la que hace que te diga

estas palabras tan indignas ahora,

la que nos llega como

llega la noche y llega la mañana,

como llega la orilla,

la ola:

irremediablemente.

… glups, pensaba ser breve : o (

Deja un comentario

Snopes

He vuelto a leer. Sabía que sólo Faulkner podría recuperarme para la causa, así que he atacado La mansión. Vuelven los Snopes. Promete dureza y valentía, el comienzo no deja lugar a dudas: El jurado dijo “culpable” y el juez “cadena perpetua”, pero Mink no los oyó. No estaba escuchando.

Deja un comentario

El alfabeto

“Vivimos una época alfabética. Todo está dominado por el alfabeto como un absoluto, y olvidamos que el alfabeto es un invento. De hecho, decimos analfabeto como un insulto. Una vez un amigo me dijo: ‘No despreciemos a los analfabetos. Ellos inventaron la escritura'”.

Así hablaba ayer Eugenio Montejo en Babelia. El alfabeto, las palabras, ofrecen aproximaciones a la realidad que son demasiado débiles. Mucho más cuando la desproporción entre palabras existentes y palabras comunmente utilizadas es tan grande. ¿Dónde queda lo que no decimos? ¿y lo que no sabemos expresar? ¿cuánto desfase hay entre lo que decimos y lo que somos?

Creo que se impone una reflexión sobre la capacidad de perversión de la realidad que tiene el lenguaje (escrito y hablado), sobre los peligros que conlleva su enorme limitación, su poder homogeneizador. Más aún en tiempos de mensajería instantánea, de SMS o de e-mails, cuando tanto se presta al juego, a la manipulación. No somos lo que decimos, somos lo que somos, entiéndase con o sin connotaciones. ¿De qué sirve decir más?

Deja un comentario

Canto a mí mismo

Me gusta Whitman, me anima leerle. Entiendo el alcance de su canto, me admira el ímpetu panteísta con el que acoge a todas las criaturas de la creación. Pero decidme, sinceramente, si no os asalta la risa (o la carcajada, que me disculpen los más serios) al leer algo así:

Estoy enamorado de mí mismo, hay tantas cosas en mí tan deliciosas,
Todos los instantes, todos los sucesos, me penetran de alegría…

juas : o |

Deja un comentario

Adivina adivinanza…

Navegando he encontrado esta traducción al inglés de uno de los sonetos más conocidos de nuestra literatura. Dicen que es el mejor, el más perfecto, y quien más quien menos lo ha leído, incluso aprendido, en el colegio. ¿De qué soneto estoy hablando?

So long as of red rose and lily white

the proper colors of your face now show,

and your impassioned, fervent, honest glance

inflames the heart and holds it close in tow;

and so long as your hair, which in a vein

of gold was mined, endowed with rapid flight,

around your lovely white, and haughty throat

the wind can still move, scatter, and uncomb;

go, pluck now from the spring of your delight

the sweetest fruit, before the angry years

can wrap the lovely peak in snowy scenes.

The icy wind will cause the rose to wilt,

and all things will be changed by fickle time,

so as to never change its own routine.

(©Alix Ingber, 1995)

1 Comment

Lectores

Pavese decía en La playa que nadie que no esté enamorado de ti podrá aguantar tus recuerdos de la infancia. ¿Será por eso que tanta gente cuenta su infancia en el primer libro? ¿porque nadie quiso escucharles? Aunque, pensándolo bien, poca gente cuenta historias de su infancia. ¿Sería soportable un weblog sobre la niñez de su autor? La infancia es un asunto comprometedor, porque no habla de quién eres, sino de quien deseabas y desearías ser : o (

Esto me recuerda a lo que ocurre con los blogs. Mi entorno más cercano no me lee, se resiste con saña y por sistema. Salvo alguna encomiable excepción, faltaría más. Lo más sorprendente es que yo hago lo mismo. Al fin y al cabo, ¿para qué contarles con metáforas lo que ya saben de primera mano?

Dudo que este post sirva de algo, no lo van a leer :_o (

Deja un comentario

100 Years, 100 Passions

AFI acaba de confeccionar la lista de las 100 mejores películas románticas. En primer lugar, Casablanca. En el puesto 25, Cuando Harry encontró a Sally. Pretexto ideal para reproducir este divertido fragmento del guión de Cuando Harry encontró a Sally. Es un poco largo, pero no tiene desperdicio:

Harry: Él quiere que ella se vaya. Por eso la hace subir en el avión.
Sally: No creo que ella se quiera quedar.
Harry: Por supuesto que se quiere quedar. ¿No preferirías estar con Humphrey Bogart antes que con cualquier otro hombre?
Sally: No querría pasar el resto de mi vida en Casablanca casada con un hombre que tiene un bar. Te puede sonar esnob, pero es así.
Harry: Preferirías un matrimonio sin pasión…
Sally: … y ser la Primera Dama de Checoslovaquia…
Harry: … antes que vivir con el hombre con el que has disfrutado del mejor sexo de toda tu vida, sólo porque tiene un bar.
Sally: Sí, y eso haría cualquier mujer en su sano juicio. Las mujeres somos muy prácticas. Incluso Ingrid Bergman, y por eso se monta en el avión al final de la película.

Genial: Nora Ephron en uno de sus momentos más inspirados.

1 Comment