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Comunica

En el último Ciberpaís decía Asumpta Serna que “el correo electrónico supone el renacimiento de la palabra escrita: el ordenador es la nueva pluma y estamos más cerca de los siglos XVIII y XIX en comunicación escrita que en todo el siglo XX”.

Es posible. Lástima que los e-mails sean tan irreversibles, una metedura de pata por e-mail suele tener difícil arreglo. Me intrigan los motivos por los que se habla tan poco del messenger fuera de los medios especializados. Tengo la sensación de que muchos internautas, sobre todo los más mayores, todavía no saben que existe (oído en el autobús a una adolescente: “¿cómo te atreves a ponerte No disponible???). Es una pena, porque, usado correctamente, respetadas las reglas, es discreto y muy práctico.

Propongo un ejercicio: mirar la agenda del Outlook o la buddy list del messenger de turno. ¿De cuántas de esas personas hubiésemos perdido la pista si no fuera por el e-mail y/o el messenger? Y más si, como a esta hormiga, el móvil te resulta tan invasivo y tan inoportuno: llamadas privadas en horas de reunión, conversaciones íntimas escuchadas por toda una oficina (o por todo el autobús)…

Me gusta tener móvil cuando conduzo a altas horas de la noche, si hay una emergencia, si ando por las montañas, si me pierdo… ¿Tendré un problema? Nevermind : o |

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