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Metro

El metro es un sitio intenso donde la gente es anónima y no se mira, ni se toca. Es como un ascensor, pero a lo bestia, que diría Gila.

Estas palabras de Serrat, para no variar, me inspiran muchas cosas. En el metro se mira mucho, y tocarte, te tocan, ¿o no? De hecho, a ciertas horas el contacto es intenso, y te puedes cansar de respirar el aliento ajeno. Te despeinan colocándote el brazo sobre la cabeza, como suena… y eso no se lo toleras a cualquiera en un entorno normal.

Respecto a si es un sitio intenso, no lo dudo. Cuando lo conocí me llamó la anteción, porque era pequeña y entonces no hay miedo a la propia muerte, ni a volar, ni al océano. Pero cuando lo descubrí, más mayor, me conmocionó. Las personas están muy cerca, y miran, pero no hablan. Puede haber un vagón lleno de gente sin que nadie hable. No sabía hacia dónde dirigir la mirada sin molestar, y la sola idea de viajar en metro me daba pavor. Ahora me da igual. Vaya.

Me ha salido un post sensiblero… qué mala cosa es mencionar la infancia, y qué de principiante queda y qué poco me gusta hablar de la-incomunicación-y-la-soledad-y-el-ajetreo-en-las-grandes-ciudades-etc-etc-etc-etc…. Ya me he disculpado : o )

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