La hormiga remolona

Entre la crítica impresionista y el chisme.

23 junio 2005

Casa Fuster

La semana pasada volví a Barcelona, como cada junio. No he publicado antes por falta de tiempo (una vez más), pero sobre todo porque me espanta escribir con entusiasmo, y cuando se trata de Barcelona... :D

Un imprevisto me llevó al desfile de José María Peiró en el café vienés del Hotel Casa Fuster. Fue como asistir a una velada en un salón del siglo XVIII. A las 11 de la noche, los invitados nos sentamos alrededor de las columnas, formando pasillos con la sillas por los que avanzaban las modelos, vestidas de novia, con máscaras venecianas y peinadas y maquilladas como en Las amistades peligrosas. Un cuarteto de cuerda y la luz tenue convirtieron el desfile en una experiencia fuera del tiempo. En primera fila, Custo (Barcelona) Dalmau y Joan Clos.

Veo Barcelona como una ciudad que se cuida y se quiere mucho a sí misma. La luz del Paseo de Gracia, la xatonada (¿Sitges o Vilanova i la Geltriu?), Vialis, el xampanyet, Santa María del Mar... ¡volvería allí todo el tiempo!

2 comentarios:

  • A las 11:48 AM , Blogger Palimp ha dicho...

    La próxima vez que vengas, avisa y, si te apetece, podría organizarse una quedada bloguera.

    Un abrazo

     
  • A las 8:35 PM , Anonymous hormiga ha dicho...

    Yo encantada, ¡no pienso esperar mucho para volver! :D

     

Publicar un comentario en la entrada

RSS

Vínculos a esta entrada:

Crear un vínculo

<< Página principal