Tu pequeño mundo
Un prejuicio menos, y ya van unos cuantos: hoy voy a dejar que hable aquí -creo que por primera vez- Rosa Montero:
Así es. Sin ambiciones que vayan más allá de las íntimas y personales, solo aspiro a una cosa: estar tranquila cuando llego a casa y sobre todo cuando pongo la cabeza sobre la almohada.
Lo que viene a decir la novela es que, puesto que en la vida de hoy ya no hay nada fiable, nada seguro; puesto que los dioses y las ideologías han muerto; puesto que ya no hay respuestas absolutas a las que agarrarse, por lo menos sé buena persona, maldita sea. Y esa actitud puede salvar tu pequeño mundo personal, y tal vez el mundo de todos, por lo menos metafóricamente (en El Mundo).
Así es. Sin ambiciones que vayan más allá de las íntimas y personales, solo aspiro a una cosa: estar tranquila cuando llego a casa y sobre todo cuando pongo la cabeza sobre la almohada.
Etiquetas: rosa montero

2 comentarios:
A las 1:33 PM ,
winsta ha dicho...
Rosana, hago mías tus palabras:
"solo aspiro a una cosa: estar tranquila cuando llego a casa y sobre todo cuando pongo la cabeza sobre la almohada."
A las 1:38 PM ,
La hormiga remolona ha dicho...
Gracias, me quedo siempre con la duda de si se nota cuáles son mis palabras y cuáles no :)
Por cierto, gracias por el link que me pasaste a la canción de Serrat. Con tanta preocupación "técnica" al final se me pasó, sorry!
Publicar un comentario en la entrada
RSS
Enlaces a esta entrada:
Crear un enlace
<< Página principal