La hormiga remolona

Entre la crítica impresionista y el chisme.

04 septiembre 2008

Cara de caballo

Hoy vemos labios grotescos, frentes inertes y pómulos de plástico, pero a principios del siglo XX ya había quien se hacía retoques desproporcionados. Lo cuenta Josep Pla:
Ver el efecto de la guerra sobre las personas es un espectáculo delirante. Hay una cantidad considerable de nuevos ricos que se hacen poner dientes y muelas de oro, plata o porcelana, dentaduras enteras. Hay personas que nacieron con cara de caballo, y otras que tienden a crear el mismo efecto poniéndose dientes y dentaduras enormes, desproporcionadas para la boca humana, auténticas piezas de dentadura caballuna.

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1 comentarios:

  • A las 10:10 AM , Anonymous winsta ha dicho...

    En ocasiones el mayor enemigo del cuerpo es la mente.
    Cada día entiendo menos ese afán por modificar lo físico.

    Parafraseando:
    Lo que natura non da
    la clínica non presta.

     

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