Skip to content

Mañanera

No hay final, no hay comienzo. Sólo existe la infinita pasión por la vida (Federico Fellini).

Si la salud acompañara, ¿sería posible no cansarse nunca de vivir?

Para mí la infinita pasión por la vida es lo que siento cuando me levanto a las 7 los sábados y domingos. Despertarme más tarde ya lo siento como una derrota. No puedo creer que un día, ya jubilada, tenga todas las mañanas del mundo para mí. En ninguna hora del día tengo más ganas de leer, aprender, documentarme sobre cualquier cosa, salir a la calle, recrearme en el desayuno, coger el coche e inventarme recados y viajes…

(Todo esto considerando -lo cual está muy en duda- que el sistema soporte el peso de la jubilación de los de mi generación tal como ha soportado la de quienes hoy tienen 70).

One Comment

  1. Jose Jose

    Mis abuelos maternos tienen 92 y 84 años.Me contagian con sus ganas de vivir “hasta que Dios quiera”. Su secreto: hay que darle al cuerpo lo que necesita, no lo que pide. Y lo que le cuerpo necesita es comida sana,hacer ejercicio y tener buen humor.
    Estoy en mi puesto de trabajo de 7:20 a 19:00. Ya me gustaría que los días tuvieran por lo menos 30 horas. Pero no. Los días tienen 24 horas.
    La vida es una aventura maravillosa aunque la sociedad occidental se encargue de convertirla diariamente en un pequeño infierno. Por ese motivo no hay que dudar en hacer pequeños sacrificios para disfrutar de grandes placeres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.