La hormiga remolona

Entre la crítica impresionista y el chisme. Libros, viajes y demás cosas bonitas. Por Rosana Ferreres

Mi lenguaje (I): filosofando

Me gustó la Filosofía hasta que se complicó, más o menos después de Descartes, Locke y Hume . Me sirvió para poner más cuidado al emplear palabras como concepto, idea, deducción, dicotomía, análisis, dialéctica, contingencia… Todavía hoy, cuando alguien las pronuncia o escribe, me hago esta pregunta: ¿lo dice en el sentido culto o improvisa? [...]

  • Yo no soy responsable de que me atraigan simultáneamente el campo y la ciudad, la tradición y el futuro; de que me encante el arte nuevo y me extasíe el antiguo; de que me vuelva loco la retórica hecha, y me torne más loco el capricho de volver a hacérmela -nueva- para mi uso personal e intransferible. (Gerardo Diego)
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