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La Hormiga Remolona Entradas

Feria, Minari, My Antonia

La vida para mí empezó en el momento en que dejé de admirar y empecé a recordar.

Esta frase hay que ponerla en contexto para entenderla. Es de Willa Cather, la autora de My Antonia, y la ha rescatado más de una vez Isaac Chung, el director de Minari, en las entrevistas sobre su película.

Golden Globes: Minari wins best foreign language film, Entertainment News & Top Stories - The Straits Times

En el caso de la Cather, la revelación ocurrió cuando empezó a escribir sobre su mundo y experiencias conocidas y dejó de emular a Edith Warton. Se dio cuenta de que había encontrado su estilo y su voz. Y algo similar le pasó a Chung con esa historia con tanto de autobiográfico que es Minari.

Un tercer caso reciente que veo en la misma línea: Feria, de Ana Iris Simón. En My Antonia nos hipnotiza un tiempo y un lugar ya lejano, cuando hablamos de algo muy reciente la emoción aún está fresca, procesándose. La intención de hacer literatura, para mí, es lo que marca la diferencia.

Feria | Circulo de Tiza

Aquí dejo algunos pasajes de Feria en los que muchos nos podemos reconocer, y que podrían animar a los de su generación y a las próximas a contar su historia, al menos hasta encontrar su voz. Y luego ya trabajarán la ficción (si quieren):

Nuestros imperativos existen y son materiales y a menudo hablo con mi amiga Cynthia de que para mí o para ella o para nuestra amiga Tamara era sencillo lo del ascensor social, era fácil superar el estilo de vida de nuestros padres carteros y camareros y limpiadoras y barrenderos y de nuestros abuelos obreros industriales o campesinos o feriantes, pero no es así para el resto de nuestros amigos, para los de clase media, para los hijos de profesores y médicos y abogados y empresarios.

Un día mi abuelo me dijo que las flores eran de mi abuela, que él solo plantaba cosas «que sirvieran», y por cosas que sirven él entiende todo aquello que se puede comer, ya sean tomates, calabazas o aceitunas.

Tardé más de veinte años en decir que mis abuelos eran feriantes.

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Energía

Alan Alda tiene un podcast: Clear & Vivid.

En paralelo a su trabajo de actor, Alda lleva años ayudando a acercar la ciencia a todos los públicos… todas las ciencias. Para ello llegó a fundar el Alan Alda Center for Communication Science.

En el podcast charla con los invitados más diversos, el último de ellos el rabino Steve Elder. Repasando formas de enfrentarse a la muerte, propia y ajena, comparten algunas historias que van directas a mi repertorio de ideas en vías de desarrollo:

  • Unos hijos tenían listas dos lápidas juntas, una para su padre y otra para su madre. En la de la madre escribieron como epitafio «Nos inspiró con su energía»; en la del padre, «nos agotó con su energía».
  • Cuando alguien hace o ríe un chiste en un funeral es señal de que está listo para sobrevivir a la pérdida.
  • Todo el mundo muere tal como es, siendo él mismo.
  • Alguien que está muriendo no quiere que le visites por quedar bien. Quiere que vayas, estés presente y le trates como siempre.
  • Nadie quiere tu mierda: seguramente lo que hayas coleccionado no lo quiera nadie cuando te mueras.

(Post autocensurado, las partes más cómicas pierden mucho al traducirlas)

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Relatos de William Trevor

Yo pensaba que la lista de «los libros de mi vida» se había cerrado a los 30, pero no: añado los 90 relatos de William Trevor (1928-2016) recogidos en las 1.280 páginas de The Collected Stories. Y una sorpresa más: sin apenas subrayados, yo que medía la importancia de mis libros favoritos en cantidad de subrayados.

¿Y esto por qué? A lo mejor, porque ya no necesito que me expliquen las vidas de otros, con observar/escuchar/leer ya saco conclusiones.

Hasta tal punto me ha impresionado que me esfuerzo en recordar dónde lo descubrí: ¿alguna recomendación de Isabel Coixet o Elvira Lindo, que siempre aciertan? ¿un podcast?

Casi todos los relatos de The Collected Stories transcurren en la Irlanda rural, alguno que otro en Dublín o Londres y unos pocos son historias de vacaciones en el Mediterráneo europeo.

Es impensable leer varios de estos relatos seguidos: hay que cerrar el libro y dejarlos ocupando tu mente hasta que deje espacio para empezar el siguiente. No más de un par al día, aunque dependerá de la sensibilidad de cada uno.

Algunos subrayados que condensan los temas más frecuentes en los relatos de Trevor:

El paso del tiempo:
– Siempre mirabas atrás, pensaba, hacia otros años, otras tarjetas de Navidad, o los niños cuando eran más pequeños.
– Con 47 años, Sarah Machaen se había reconciliado con el hecho de que su falta de atractivo no iba a desaparecer.
– Cuando alcanzas cierta edad los rasgos de tu cara ya no son los de un niño. Lo leí en un libro: la cara de un niño disfraza sus auténticos rasgos, pero a cierta edad el disfraz se desprende.

… la vejez:
Siento no interesarme por usted y su hermana. Como puedes ver, soy demasiado viejo para asimilar información nueva.
– Tenías que evaluar si sonabas senil o no.

las familias numerosas y sus miembros más jóvenes:
– Tenía siete años, la adición tardía a la familia, como solía decir mi padre. Mis hermanos y hermanas ya eran mayores, pero todavía no sentía entonces, todavía, que mis padres les habían dado tanto a ellos que no quedaba nada para darme a mí.
– Crecí viendo a mi madre como una persona cansada, porque es lo que era.

… el lugar que ocupa una madre:
Aunque su padre y Gillian eran en todos los sentidos más divertidos que su madre, era a su madre a quien quería. Aunque protestaba y a veces era muy pesada, siempre estaba ahí esa calidez, lo reconfortante de subir a su cama los domingos por la mañana o ver con ella Magic Roundabout.

… el sentirse cohibido por el aspecto físico:
Por las mañanas, cuando le salía otra espinilla en el cuello o en la mejilla, Ángela corría desde el autobús hasta el metro y sentía alivio al llegar a la lóbrega oficina, porque allí podía perderse entre las sombras.
– Ella sabía, murmuró mi madre al alejarse de las dos señoras italianas, que no debía ponerse ropa demasiado clara o brillante. Siempre había algún toque de negro -en las hojas de roble estampadas sobre granate o verde, o envolviendo azules y marrones-. Los italianos sabían disimular el volumen corporal.

… y particulares dinámicas o culturas familiares:
– Sin ninguna celebración, porque no era el estilo de la familia, su 25 cumpleaños había pasado hacía un mes. 

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Claire Danes en Titanic, Rashida Jones en Lost in Translation

Claire Danes acababa de rodar Romeo y Julieta con Leo di Caprio y le ofrecieron repetir con él en Titanic en el papel de Rose. Pero al final lo interpretó Kate Winslet.

Rashida Jones hizo una audición para el papel de Charlotte en Lost in Translation. Pero se lo quedó Scarlett Johansson (ahora Sofia Coppola sí que ha elegido a Rashida para interpretar On the Rocks junto a Bill Murray).

Información escuchada en los podcasts Armchair Expert (entrevista a Claire Danes) y Conan O’Brien Needs a Friend (entrevista a Rashida Jones).

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Una mala inversión

Se dice que la persona más longeva de la que hay noticia es la francesa Jeanne Calment (1875-1997): vivió 122 años, 5 meses y 14 días. Aunque también hay sospechas de que en algún momento su hija Yvonne se empezó a hacer pasar por ella, y así consiguió sumar otra vida al recuento.

Fuera Jeanne o Yvonne, muy mala inversión hizo el notario que compró su piso en 1969 por el sistema de en viager, que permite ir pagando una vivienda mientras el propietario sigue instalado en ella. El notario murió en 1995 (dos años antes que Jeanne – o Yvonne-) sin haber llegado a ocupar la casa y habiendo gastado más de 200.000 euros en la compra.

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Ideas para guardar

Algunas ideas que voy adoptando y que me han hecho madurar:

  1. Prueba a sustituir «no puedo» por «no quiero«, y se te simplificará la vida.
  2. Trátate bien. Cuando te infravalores, haz este ejercicio: lo que piensas o dices de ti mismo, ¿tolerarías que lo dijeran de tus hijos? ¿o de cualquier ser querido?
  3. Las emociones tienen su utilidad, y no hay por qué evitarlas ni avergonzarse de ellas:
    – la tristeza nos permite ver qué/quiénes nos importa(n)
    – la ira nos lleva a defender nuestros intereses
    – el miedo nos pone alertas sobre las amenazas (a nuestra vida, pero también a nuestra autoestima)
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¿Margaret Atwood o Peggy?

La autora de El cuento de la criada, Margaret Atwood (1939) se define a sí misma como experta mundial en procrastinación en el podcast Worklife with Adam Grant.

Explica que ella procrastina en cualquier momento y lugar, y que, ya que lo hace, se asegura que sea de la mejor forma posible. Por eso ha desdoblado su personalidad: Margaret escribe, y Peggy hace todo lo demás.

Describe con una imagen la procrastinación: quieres meterte en el agua, sumerges un pie y está fría. Entonces esperas, vuelves a meter el pie y sigue fría. Y así hasta que la temperatura te convence y por fin te bañas.

Al final entre los expertos hay consenso: no procrastinamos para no hacer una actividad, sino para evitar el sentimiento o sensación que nos provoca.

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En el fondo pensamos igual

No queremos ir contra la ciencia.

No queremos pasar por ignorantes.

Nos juzgamos, nos avergonzarnos unos a otros… cuando en el fondo probablemente pensamos igual.

Lo comentaba Jonathan Safran Foer en el podcast Armchair Expert al tratar temas de sostenibilidad. Y viene a cuento ahora que todos somos epidemiólogos, viróligos y médicos.

Safran Foer ha escrito (entre otros) dos libros que ya desde el título son un revulsivo, aunque se pierden muchos matices en la traducción:

Eating animals (2009, traducido como Comer animales: se pierde el concepto de que somos animales comiendo otros animales). Hay un documental basado en este libro.

We Are the Weather: Saving the Planet Begins at Breakfast (2019, traducido como Podemos salvar el mundo antes de cenar: se pierde la idea de que el tiempo cambia por nuestra acción, entre otras).

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El sueño de una lengua común

El sueño de una lengua común (1974-77) es un hito de la segunda ola feminista escrito por Adrienne Rich.

Hay varios poemas que me han emocionado, por más que el libro en conjunto me haya resultado algo pesado, con grandes altibajos. Para mí brilla especialmente cuando trata temas poco transitados en el canon patriarcal. Por ejemplo:

La maternidad:

Una mujer gira el pomo de la puerta,
con tanto cuidado
que nadie se despierta
y solo ella puede ver entre la oscuridad de los dormitorios,
comprueba quién duerme,
quién necesita su caricia,
por qué ventana entra el aire frío de febrero
y a quién debe proteger:
solo ella lo ve, fue entrenada para verlo.
(del poema Natural Resources)

Marie Curie y las paradojas de su existencia:

Hoy estaba leyendo sobre Marie Curie:
debió saber que estaba enferma por la radiación
su cuerpo bombardeado durante años
por el elemento que ella había purificado.

Parece que al final negó
el origen de las cataratas de sus ojos
la piel agrietada y supurante de las yemas de los dedos 
hasta el punto de no poder sujetar un lápiz o un tubo de ensayo.

Murió siendo una mujer famosa
que negaba sus heridas
negaba que esas heridas procedieran del mismo lugar que su poder.
(del poema Power)

El aborto:

No quería tener este niño.
Solo te lo he contado a ti.
Tal vez quiera tener un hijo algún día, pero no ahora. 
(del poema Paula Becker to Clara Westhoff)

El embarazo:

Dicen que una mujer embarazada
sueña con su propia muerte. Pero la vida y la muerte
van de la mano. 
(del mismo poema, Paula Becker to Clara Westhoff)

Y la madurez:

A los veinte, sí, pensamos que viviríamos para siempre.
A los cuarenta y cinco, quiero saber nuestro límite.
Te acaricio sabiendo que no nacimos mañana,
y de alguna forma, cada uno de nosotros ayudará al otro a vivir,
y en algún lugar, cada uno de nosotros deberá ayudar al otro a morir.
(del poema III de Twenty-one Love Poems)

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Pamela Adlon y el edadismo

Pamela AdlonContaba Pamela Adlon en Unqualified, el podcast de Anna Faris, que pasó mucho tiempo desesperada por borrar su fecha de nacimiento en IMDb, por miedo a que no la llamaran para ningún papel. Dice que casi olvidó su edad real de tanto falsearla.

Aunque conocía a Pamela de dos series –Californication y la ahora innombrable Louie-, no sabía que tenía una trayectoria sólida como actriz de doblaje de personajes de animación, por ejemplo en King of the Hill. Su voz es realmente muy reconocible.

Al igual que su personaje de Better Things, que emite ahora HBO, Adlon tiene tres hijas. Y dice que es mejor madre ahora que hace 23 años, cuando nació la mayor. Motherhood goals.

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