He estado fuera. Vengo de la humillación y el fracaso total, he subido escalando una celda tras otra, enfrentándome a un millón de contratiempos y descalabros. No me imagino volviendo atrás.
Esa frase aparece en letras grandes en una página del cuaderno de prensa de la colección de Locking Shocking para el verano que viene. Es una colección dedicada a William Burroughs. Si tuviera 16 años, me hubiera gustado la idea, como a todos los modernos que estaban viendo el desfile. Pero sentí vergüenza ajena, con esa sensación de que hay escritores que hay que superar con la edad. No le quito mérito a Burroughs, y me gustó la ropa de Locking Shocking, pero me hace reír ver camisetas con su rostro, o su foto colgando de los collares.