Un escalofrío nunca miente. Me encontré la frase por las redes y cuánta razón. El escalofrío llega antes que cualquier expectativa sobre cómo sentir, pensar, comportarse y «actuar». En definitiva, un escalofrío te dice quién eres de verdad. Quien dice escalofrío dice estremecimiento, o congoja, o un brote de alegría, que no todo va a ser malo. Una mujer muy sabia me dijo: lo que te haga sentir, ahí es donde hay que ir.
Yo sentí un escalofrío con este vídeo de Zahara. No sabía que existía. La canción ya la conocía por la versión que hizo con Rodrigo Cuevas, con Rodrigo cantando justamente la parte que habla de los hombres:
Tú eres más libre que todos los hombres insufribles y arrogantes
capaces de sepultar tu alegría
diciendo que tu poesía
no estaba a la altura y que no lo valías
Casi muero al ver en el vídeo los olivares y a esa generación de mujeres que nos está dejando, que llena las residencias y aún vibra con las coplas de siempre y sus historias que tan bien comprendían. Hace unos años, Lidia García destripó muy bien el imaginario y el contexto de la copla en Ay Campaneras!, tanto podcast como libro.