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Semana del folklore

Estoy sensible y derrotista, así que por fin publico este post que tenía guardado con tres canciones que arrullan y otra que te perfora el alma. Lo tenía reservado para mi semana del folklore, que es esta. Rodrigo Cuevas trae su romería al Wizink/Movistar Arena y eso hay que verlo. Su propuesta no es para todos los paladares, pero si te dejas llevar por ella ya no hay vuelta atrás. Yo estoy entregada. Ya lo dije con la copla de Zahara: si algo te emociona, adelante.

Voy a repasar cuatro acercamientos al folklore hechos por músicos de ahora, sin más guía que la de las emociones que me despiertan. De lo más tierno a lo más visceral.

Empiezo por Amayita. Cuando escuché por primera vez Yamaguchi, esa jota onírica que va y viene de Pamplona a Japón con los cerezos como hilo conductor, no me podía creer lo que estaba oyendo. Así de libre es Amaia, que lo mismo hace una jota que homenajea a Marisol o hace la versión feminista de Así bailaba ¿De dónde sale tanta sensibliidad?

Me pregunto si en Japón
Una niña llorará
Como yo he llorado amores
En las fiestas de San Juan

Sigo con la colaboración entre Tanxugueiras y Valeria Castro. Valeria es uno de mis descubrimientos más recientes. ¿Nuestra Billie Eilish? Su Ay amor, amor es delicadeza y magia. La primera vez que escuché Hoxe, mañá e sempre la acabé poniendo en bucle, y mil escuchas después aún no ha perdido su ángel.

Y llego a las neojotas que está sacando Juanjo Bona, uno de mis dos protegidos de la última edición de OT (primera y última que sigo, porque me implico demasiado). Este jotero me robó el corazón con su voz u su carisma y por lo que su persona y su historia han representado en la edición más inclusiva y diversa del talent show. A la espera de su primer disco y de verle en Mallorca en marzo, aquí dejo esta delicia que es Moncayo. No me canso de escucharla. El suéter azul cielo es perfecto.

Y termino con artillería pesada. Cuando en una lista de mis influencers musicales me encontré este fandango que cantan Rodrigo Cuevas y Rozalén me quedé impactada. Qué voces: cuánta fuerza y cero artificio. El inicio de la canción te corta la respiración. El vídeo tiene el punto de transgresión que aporta siempre con Rodrigo, y la letra contiene algunas perlas antiguas que a mí me deslumbran:

Cuando paso por tu puerta
Cojo pan y voy comiendo
Pa’ que no diga tu madre
Que de verte me mantengo

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