Última actualización el mayo 5, 2025
Ayer terminé de leer The Tent (2006), de Margaret Atwood, que ella misma ha definido como una colección de minificciones. Aunque algunas me han dejado fría, el libro incluye un poema titulado Bring Back Mom que es tierno y angustioso a la vez.
Recopilo aquí las partes que más me han conmovido:
Mamá, que cuando llegábamos a casa estaba planchando o haciendo algo igual de aburrido, y pasábamos de largo para llamar por teléfono con la resolución de no ser nunca como ella.
Mamá, que conocía la suciedad, y la ocultaba, y hacía el trabajo sucio, y que nunca se veía a sí misma o a nosotros suficientemente limpios.
Te echamos de menos, por más que en los libros y revistas hicieran negocio injuriándote por arruinar a tus hijos no queriéndolos lo suficiente, o por quererlos demasiado, o por esperar demasiado cariño de ellos.
Regresa, mamá, de la locura o de la muerte o de tu memoria herida, y vuelve a ser como tú eras: la reina de los gofres, la que nos ponía la pasta de dientes, la hechicera del mercurocromo…
Vuelve y canta tus canciones de juventud como si no hubiera pasado el tiempo, y podamos relajarnos otra vez, y avergonzarnos de ti, e ignorarte como te ignorábamos, y todos los problemas del mundo se arreglarán.