
En 2025 ha sido el 250 aniversario del nacimiento de Jane Austen, pero también el vigésimo de la versión de Orgullo y Prejuicio que protagonizó Keira Knightley en 2005. Para celebrarlo, se ha reestrenado en cines y se ha proyectado sobre la fachada de Chatsworth House, que se usó como casa de Mr Darcy en la película.
Confieso que nunca he querido verla, porque me irrita Keira Knighley y no concibo que la eligieran para encarnar a Elizabeth Bennet. Su Mr Darcy, Matthew Macfadyen, para mí tampoco resiste ninguna comparación con Colin Firth, que dio vida a Darcy en la serie de 1995 de la BBC.


Y ahora se está grabando la nueva adaptación, con Emma Corrin como Elizabeth, Jack Lowden como Mr Darcy y Olivia Colman como Mrs Bennet. Habrá que verla, aunque solo sea por Olivia. A Emma y Jack les daré el beneficio de la duda.
Hablando de Darcy, del de Jane Austen y del de Bridget Jones, acabo de ver la nueva serie de Lena Dunham: Too Much. No tiene muy buenas críticas, pero supongo que cuando has hecho la serie de culto de una generación (Girls) cualquier propuesta sabe a poco, mucho más cuando es una comedia romántica con (alerta spoiler) final feliz. A mí me ha alegrado las últimas tardes del verano.

Maybe I’m not too much, maybe you’re just not enough.
Jessica, la protagonista, es too much, como tantas de nosotras. Llega de Nueva York a Londres con el corazón roto y habiendo romantizado todo lo inglés a golpe de Jane Austen, Love Actually y Bridget (British) Jones. Allí conoce a Félix y poco a poco su vida y sus expectativas se van reajustando. Solo por sus looks, coloristas y desprejuiciados, merece la pena dedicarle un rato.
A Jess le dedicaría esta canción de Karol G: