No solo llega otra adaptación de Orgullo y prejuicio, también se estrenará en febrero una nueva versión de Cumbres Borrascosas (1847), la maravilla gótica de Emily Brontë. Dirige Emerald Fennell, por lo que mis expectativas están por las nubes.
A Cathy la interpreta Margot Robbie, y a Heathcliff, Jacob Elordi. Con permiso de Timothée Chalamet o Jeremy Allen White-, Elordi es el actor del momento: hace de Frankenstein (la criatura) en la versión del clásico que ha dirigido Guillermo del Toro y que se acaba de estrenar.
Habrá que releer Cumbres borrascosas -no veo el momento-, y así entender cómo Emerald adapta la novela para su consumo en el siglo XXI. En esta era del ghosting, el bread crumbing, el love bombing o el benching, un amor más allá de la muerte siempre es bienvenido. Lo más interesante será el tratamiento del personaje de Heathcliff, porque si algo me cautiva del cine de Emerald es cómo retuerce los estereotipos masculinos:
En Saltburn (2023), Jacob Elordi es la musa. ¿O el muso? ¿Por qué precisamente el concepto de musa es eternamente femenino? Su personaje, Félix, tiene todas las papeletas para manipular a cualquiera, porque es perfecto en todos los sentidos. Pero resulta que, inesperadamente y pese a sus limitaciones de clase, tiene un gran corazón.
Y en Promising Young Woman (Una joven prometedora, 2020) ocurre lo contrario: el primer impacto llega cuando Adam Brody, ese hombre de mirada sensible, a la hora de la verdad se transforma en un heterobásico más.