Última actualización el abril 20, 2026
Hay letras de canciones que me costaba descifrar hasta que un día supe su sentido real, o que parecían claras hasta que un vídeo o una imagen me dieron la sorpresa.
Realmente no es importante buscar significados, porque es raro que cambien la emoción que la canción despertó en ti.
Tres ejemplos:
Sauvignon Blanc, de Rosalía
Mi favorita de LUX junto con Sexo, Violencia y Llantas. En la primera escucha, Sauvignon Blanc parece una clásica canción de amor. Pero en el vídeo, que salió esta semana, se adivina que va dirigida a Dios o al menos a una espiritualidad que trae paz y plenitud.
Boig Per Tu, de Sau
Esta balada que me persigue es una canción de amor con la particularidad de que a quien canta es a la luna. Metafóricamente, tal vez, pero las imágenes cobran sentido cuando las vemos desde ese prisma.
Ay, Amor, de Valeria Castro
La letra me resultaba críptica hasta que supe que trataba sobre la experiencia de los migrantes y el amor que merecen como cualquier ser humano.