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Desbloqueo musical

Aparte del bloqueo lector, que para mí es una alerta de que estoy sobrepensando, existe el bloqueo musical: te molesta la música, o no soportas casi ninguna canción, y buscas silencio. Mi explicación, sin base alguna, es esta: la música va directa a las emociones, por lo que el bloqueo musical avisa, creo, de que estás en hibernación emocional.

Cuando salí del bloqueo musical no podía entender haberme perdido, cuando salieron, algunos revienta-arenas que por sí solos merecen pagar una entrada. Por ejemplo, estos himnos indies:

Emborracharme (2013), de Lori Meyers, con un estribillo de locura y eso que la perspectiva de una borrachera me enferma.

El Bien (2022), de Viva Suecia. Muy grandiosa, aunque le pongo una pega: empieza tan arriba que tiene que bajar demasiado el mood al llegar a la primera estrofa.

Todos los besos (2023), de Siloé, un himno a la unión entre las personas. Con Siloé me pasa como con Marian Rojas: un día lees que es un grupo cristiano -en la línea de la Christian music de USA- y ya cada estrofa huele a evangelización. Pero la canción me gusta con o sin trasfondo espiritual.

De Supersubmarina, muchas: Viento de Cara (2014), Supersubmarina (2009). De las dudas infinitas (2012)… Me quedo con Inestable (2014), tan vibrante y con una letra que retrata muy bien el caos interior: Ahora estoy un poco neuras, mi mente es inestable…

Para terminar, Amaia y sus versiones. En su disco Cuando no sé quién soy (2022) hizo cover de Santos que yo te pinté (2000), de Los Planetas. Yo no conocía esta canción. En directo es como si bajara dios a la tierra:

@adriianabad99 santos que yo te pinté 🪽✨ @amaia #amaia #pamplona #navarraarena #amaiaromero ♬ sonido original – adrián