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Tontipost VIII: Brujas y forajidos

En la Edad Media nadie quería vivir solo. Era extraño. Los únicos que deseaban la soledad eran algunos religiosos, los ermitaños, y algunas personas consideradas malas: las brujas y los forajidos, por ejemplo.

Lo dice Lucy Worsley en su libro Si las paredes hablaran, que no he leído pero ya está en mi wish list. Casualmente acabo de escuchar Decidí desaparecer, de Lisasinson, y he hecho un paralelismo: vivir solo era raro antes, ahora es lo más normal. Aunque poco común, ¿es también un fenómeno reciente el de desaparecer? No hablo de suicidio sino de marcharte sin dejar rastro y salir en los carteles de Desparecido. En el pasado, ¿habría más carteles de Missing o de Wanted?

Desaparecer, a diferencia de siglos atrás, no parece muerte asegurada. Puedes simplemente haberte establecido en un lugar donde hace menos calor, como en la canción.

Me he pasado toda la noche
Buscando en Internet
Un destino donde a la sombra se esté bien
De nada sirvió colocar la maceta en el balcón
Sigue haciendo mucho calor