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Día de las madres

Laurie cuenta que aún me recuerda yendo al colegio, dando tumbos con mis tacones nuevos (spoiler: sigo caminando igual de mal). Se le rompía el corazón al ver ese abismo entre lo que yo intentaba expresar y la realidad de cómo me verían los demás; pero, aun así, me dejó marchar sin avisarme de nada. Algunos dirán que el deber de una madre es protegerte de tus propias locuras, pero la mía conocía la gran verdad: hay que jugar con fuego para saber que quema.

Lena Dunham

Lena Dunham

Con motivo del Día de la Madre encuentro mucho fetichismo de la nostalgia, y mucha romantización. Se idealiza a las madres como si fueran las de las películas: esas que murieron jóvenes y que todos recuerdan bailando por el campo o la playa sin música y sin venir a cuento. Diré que cada uno se sienta poeta con lo que quiera, pero que tenga empatía al elegir en qué foro lo hace.

Este año estoy muy punk, y lo que más me ha tocado es lo que dice Lena Duhnam sobre su madre, Laurie Simons. Habla de ese momento en que eliges que tu hija se vista como le dé la gana, sabiendo que puede volver escocida por lo que le digan ahí fuera. Porque yo lo hago, si acaso suelto algún comentario sobre la incomodidad o la temperatura. Si alguien pone el foco sobre mí le diré la frase clásica: yo elijo mis batallas. Y ojalá toda su vida tenga las ideas tan claras.

Dicho esto, a mí siempre me ha gustado el estilo de Lena Dunham. Y hace mucho que retiré todos los tacones.