Última actualización el agosto 5, 2026
En los últimos tiempos me nace reivindicar a Bob Dylan. No soy experta en su obra, algo complicado teniendo cuarenta discos. Pero por lo que conozco es de los pocos que han sabido escribir letras memorables -por algo es Nobel- y ensamblarlas en melodías que están a la altura. Aquí es donde, en mi opinión, flaquean muchos considerados cantautores. No basta con canturrear poemas o escribir letras interminables sin estribillo. Una muestra sacada de Mr Tambourine Man:
Take me on a trip upon your magic swirlin’ shipOh, my senses have been stripped, and my hands can’t feel to gripAnd my toes too numb to stepWaitin’ only for my boot heels to be wanderin’
Me quedo perpleja siempre que oigo hablar de «Make You Feel My Love, la canción de Adele»: ni es suya ni es de un autor desconocido. Es de Bob Dylan y formó parte de su disco Time Out of Mind, de 1997. Él no tiene esa voz, ni el sonido pulido, pero a mí me llega más, sin desmerecer la interpretación de Adele.
Con esa canción ha ocurrido lo que, según Gemini, se llama sesgo de desinformación cultural pasiva: asimilación inconsciente de datos erróneos, estereotipos o visiones sesgadas debido a la inmersión en un entorno mediático o social, destacando la asimilación acrítica, la inercia cognitiva y las cámaras de eco.
El pobre Robert Zimmerman, con su Nobel bajo el brazo, ha sufrido ese sesgo bastantes veces. Tampoco creo que le importe. Él saca una canción en crudo y llegan unos productores espabilados, la terminaran de cocinar y ya tenemos hit global.
Por ejemplo, Mr Tambourine Man, que a mí me gusta lo mismo cruda que cocinada en versión de The Byrds (1965) Ellos la convirtieron en el clásico que es hoy, poniendo mucho adorno instrumental a una sencilla canción que Dylan interpretaba acompañado de su guitarra y su armónica. Era folk y acabó siendo psicodélica. Abajo dejo el vídeo, y prometo que no es Chalamet sino el auténtico Bob Dylan.
O Knockin’ On Heaven`s Door, que no era una desconocida por su mensaje antibelicista pero que solo se convirtió en megahit en la versión de Guns N` Roses (1990). Esta vez me quedo con la cover.
Y quién no recuerda esa melodía de Bob Dylan que acabó sonando en las iglesias: Saber que vendrás (música: Blowin’ In the Wind). No es el Padre Nuestro al son de The Sound of Silence, pero casi.