Con Dolly Parton ha pasado como en su día con la reina de Inglaterra: parecía que iba a estar ahí para siempre. Mis primeros recuerdos de ella son de 9 to 5, que para mí era la película de Dolly por más que la acompañaran dos leyendas: Jane Fonda y Lily Tomlin. Workiing 9 to 5, what a way to make a living…
Se mantuvo en pie hasta el final, mirando al futuro, haciendo colaboraciones con Sabrina Carpenter y subiendo al escenario con Miley Cyrus, que era su ahijada. Las redes están llenas de vídeos de su chispa, humildad y sabiduría. No caía mal a nadie y en su país era una figura unificadora entre tanta polarización.
Dolly se embolsó orgullosamente millones de dólares gracias a la versión que hizo Whitney Houston de su I Will Always Love You, facilitó la lectura a los niños sin recursos, creó Dollywood y, con la mente en sus raíces hillbilly, siempre estaba lista para ayudar.