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Categoría: Comedia

La comedia en la cultura de la cancelación

WTF with Marc Maron Podcast – Podcast – PodtailEn la era de la cultura de la cancelación hay en Estados Unidos un tipo de cómicos a los que se llama woke comedians. Aquí hay una lista. Son los que hacen humor teniendo muy presentes las actuales sensibilidades, y que jamás van a dejar en mal lugar a colectivos maltratados históricamente.

Sarah Silverman o Amy Schummer no son exactamente woke comedians. Llevan años haciendo stand up comedy y son conscientes de que han metido la pata a menudo. Han optado por disculparse y corregirse cada vez que un chiste o comentario es mínimamente cuestionado.

Otro cómico, Marc Maron, reniega del movimiento woke más por la ansiedad que le provoca que por no comulgar con su espíritu inclusivo y constructivo. Su humor es autoparódico y neurótico, no deja demasiado espacio a los demás y si lo hace es entrando en política. Maron tiene un podcast -en mi top 5 de podcasts- y recientemente ha hecho entrevistas memorables a Kenneth Branagh o Benedict Cumberbatch.

Ali Wenthworth (también cómica) entrevistó recientamente a Amy Schummer en su podcast Go Ask Ali. Entre otras cosas, hablaron de lo mucho que cobran los humoristas por actuar en las universidades, sobre todo en las de más solera. Y en lo sensible que es este público universitario a cualquier chiste. Por un lado es positivo ver que las nuevas genraciones cuestionan y analizan cualquier manifestación del antiguo status quo -léase patriarcado blanco-, pero por otro no hay humorista que arriesgue frente a un público así. Está acordado de qué se puede hacer chistes y de qué no, y no hay más que hablar.

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Alan Zweibel, a siete dólares el chiste

Entre los insiders de la comedia es muy respetado Alain Zweibel, que publicó el año pasado su libro Laugh Lines: My Life Helping Funny People Be Funnier.

Conocido sobre todo como guionista de Saturday Night Live o Curb Your Enthusiasm, Zweibel empezó escribiendo por siete dólares el chiste para los cómicos que hacían stand-up en los Catskills, como Miriam Maisel en The Marvelous Mrs Maisel.

El chiste que le dio a conocer hablaba de los bancos de esperma: ¿La diferencia con un banco? Que una vez haces el depósito pierdes el interés. Gustó tanto que empezaron a conocerle como the sperm bank guy.

Lo suyo eran ocurrencias apolíticas, inocuas, sobre la familia y la vida cotidiana de la era Kennedy. Otro ejemplo: No te he podido arreglar los frenos, así que lo que he hecho es subirte el volumen del claxon.

Zweibel recuerda que Lorne Michaels, mítico creador (todavía en activo) de Saturday Night Live, dijo en la primera reunión que tuvo el equipo del programa antes de salir a antena: Hagámonos reír unos a otros. Si lo conseguimos, eso va a la tele.

Y ahí siguen casi 50 temporadas después. La última semana, SNL tuvo como presentador a un exalumno, Jason Sudeikis, que arrasa como protagonista de Ted Lasso, donde también ejerce de productor y a veces guionista.

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Tragedia + tiempo = humor

Me interesa mucho el humor y sus sus límites: cuándo se puede hacer humor de algo o alguien, si lo puede hacer cualquiera.

Esta semana han publicado una entrevista a Lorrie Moore (1957) en The New Yorker. Al preguntarle sobre la dificultad de escribir comedia, responde así:

No pienso que escriba comedia, creo que escribo drama. Pero pasa el tiempo y, como sabemos, si sumamos el tiempo a la tragedia obtenemos comedia. No siempre, por supuesto.

Para mí es, junto con la poesía, la mejor forma de ver la realidad en todos sus matices, y una invitación a pensar con libertad.

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Los límites del humor

Me fascinan los buenos cómicos y el stand-up cuando te revoluciona las neuronas.

Habiendo caído varios de ellos recientemente -porque Time’s Up– una se pregunta (los mejores humoristas también) dónde están los límites del humor. Y si nos van a seguir haciendo gracia los gags o monólogos de los que han abusado de su poder.

Como dice Julianne Escobedo Shepherd, editora de Jezebel, tienes que estar moralmente por encima de la persona a la que parodias para que esa parodia sea efectiva.

Lo comenta en relación a las últimas apariciones de Alec Baldwin parodiando a Trump después de haber dado su apoyo a Woody Allen y James Toback, ambos acusados de acoso sexual.

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