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Cuando muere la musa

Última actualización el abril 20, 2026

 

Nunca había previsto que me tocase a mí
cerrar la puerta, apagar la luz
cuando el reloj se agote
cuando desaparezcan los aviones
los barcos o los trenes
y este viajero amigo y desdichado
se quede sin oficio de viajar. 

Ayer se cumplieron cuatro años de la muerte de Almudena Grandes, y El País publicó este artículo sobre ella escrito por su compañero, Luis García Montero.

Todo es raro y difícil como llamarme Luis,
como esperar a que me llames,
como vivir sin ti. 

García Montero publicó Un año y tres meses en 2022 tras fallecer Almudena. En cada verso y en cada pausa está el temblor de la pena inconsolable. Ahí está nuestro mejor poeta de la experiencia escribiendo a corazón abierto un poemario de duelo por su musa, la que inspiró aquel Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi / cruzo la desmedida realidad / de febrero por verte….

Cuatro años después ya me atrevo a rescatar mis subrayados. En su día, escribir sobre ese libro se sintió casi como una intrusión en la pena ajena. Pero lo que fue una lectura dolorosa ahora es, como tenía que ser, literatura de la que perdura.

Habla, por ejemplo, del miedo que puede dar el orden cuando el desorden es prueba de vida:

Que todo esté en su sitio
es el mayor desorden que pueda imaginarse.

De la punzada de dolor que atraviesa un momento cotidiano:

Esta tarde de otoño pide que nos sentemos
para que tú descanses,
un alto en la glorieta de Bilbao.

De la desesperación del que se queda:

La muerte es miserable.
Vengo de vomitar una tarde de whisky,
escondido de mí,
escondido de ella.

De cómo dar sentido al golpe:

Supongo que este modo de sentirse
definitivamente hundido
es  una forma mía de estar enamorado
para empezar de nuevo
una vida distinta
con el amor de siempre.

Y del punto y final a una historia real que también fue poesía:

Comprendí las raíces de nuestra militancia
comprendí la factura de querer
de un modo tan completamente viernes.
Comprendí el argumento de esta historia
en la noche estrellada
una historia de amor
este año y tres meses,
estos días finales que ya son,
ahora, recordados,
los más felices de mi vida. 

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